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Conocer la diferencia entre un nórdico y un edredón es importante porque tus necesidades pueden hacer más útil el uno o el otro. 

Las diferencias entre ambos van desde la funcionalidad hasta el mantenimiento, pasando por los materiales del diseño. En el post de hoy conoceremos las diferencias entre un edredón y un nórdico y veremos las principales características de cada uno. 

Un poco de historia

Antes de comenzar a enumerar las diferencias entre un edredón y un nórdico veamos primero de donde surgen ambos.

El término nórdico nos hace pensar lógicamente en los países escandinavos. El nórdico se usa desde la antigüedad, cuando se descubrió en estos lugares, que las plumas de los patos los aislaban mucho mejor del frío que otros materiales como la piel animal, así que pasaron a utilizarlas para cubrirse al dormir. 

El edredón nació en las culturas europeas y se utilizaba como una manta adicional con un poco de relleno que se utilizaba en los meses de invierno sustituyendo a la colcha. 

Materiales del edredón 

Una de las diferencias entre edredón y nórdico reside en los materiales que se utilizan para hacerlos.

Tipos de tela 

 Las opciones más comunes entre las utilizadas para los edredones son: 

  • Algodón: el material más utilizado para permitir la transpiración, otorgar un tacto suave, una limpieza fácil y un mantenimiento sencillo
  • Poliéster: un material sintético muy resistente y económico que el algodón, son más ligeros y fáciles de limpiar pero pueden ser menos transpirables 

Tipos de relleno

También existen variedades entre los tipos de relleno. Los más utilizados son: 

  • Plumas y plumón: mantienen el calor sin aportar peso, son naturales y dan esa sensación de plus de lujo, aunque pueden ser caros y requerir un mantenimiento específico
  • Sintético: los rellenos sintéticos como los de poliéster son una opción más económica y fácil de mantener, son hipoalergénicos y tienen un mantenimiento muy sencillo
  • Mezcla: a veces se usan las dos opciones para un mismo edredón así se combinan las propiedades de ambos 

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Noches nórdicas 

A diferencia del edredón, el nórdico está diseñado para las noches más frías de los inviernos más duros. Cuándo hablamos de los nórdicos propiamente dichos podemos también escoger entre variedad de materiales, tanto naturales como sintéticos. 

Relleno natural 

Plumón: este tipo de relleno nórdico son ligeros, muy cálidos y evitan alergias. Suelen ser los más caros y por eso se mezclan con pluma que es algo menos cálida que el plumón.  Con la mezcla el precio se rebaja, pero cuanta más pluma tenga mayor será el peso y menos calor retendrá 

Relleno sintético

Fibra hueca siliconada: imitan las cualidades del plumón y la pluma pero totalmente sintéticos. Aíslan perfectamente del frío y permiten la transpiración

Pero, ¿dónde está entonces la diferencia entre edredón y nórdico? 

Con el tiempo los nórdicos empezaron a comercializarse en Europa y con el tiempo han acabado desbancando a los edredones y haciéndoles los preferidos en la mayoría de hogares debido a su versatilidad. 

Y es que la diferencia entre edredón y nórdico reside en que el edredón es una pieza en la que el relleno no puede quitarse, va cosido a la tela, hecho que hace que se haga más difícil su limpieza y que tenga menos posibilidades de cambiarse de manera regular, a no ser que se tengan muchas distintas. 

Cuándo hablamos de nórdicos nos referimos al relleno que se pone dentro de las fundas y cuándo nos referimos a que son más versátiles es porque al relleno se les puede cambiar la funda con la que se recubre, facilitando la higiene e incluso cambiando todo el estilo de la estancia solo con ese pequeño cambio. 

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Ventajas y desventajas de cada uno

Para entender mejor las diferencias entre edredón y nórdico es importante saber cuáles son las ventajas y desventajas de cada uno, para poder escoger cuál se adapta a tus necesidades. 

Calidez

A diferencia del edredón, el nórdico es mucho más cálido gracias a su grosor y su relleno, así que son ideales si se pasa mucho frío o para inviernos muy duros. 

A pesar de eso puede ser que notes que el edredón se calienta mucho más rápido y al nórdico le cueste algo más coger temperatura. 

Versatilidad

Otra de las diferencias entre el edredón y el nórdico y la más famosa entre el público es que cuando compras un nórdico, puedes cambiar la funda con mucha regularidad cambiando el ambiente de la habitación. 

Las fundas para el nórdico son una parte de la decoración de la casa, muy ambivalentes, como los cojines, pues con un solo cambio marcan la diferencia. Cuando se compra un edredón, la decoración es más permanente, puede aburrir siempre tener el mismo. 

Practicidad

A diferencia del edredón el nórdico es mucho más pesado y mucho más aparatoso para guardarlo en las estaciones que no se precise, pueden ser un inconveniente si tienes poco espacio. Los edredones son más finos y ocupan mucho menos espacio.

En cambio, en cuanto a la limpieza, el nórdico es mucho más práctico, pues es la funda del nórdico lo que se cambia y se limpia, haciendo más fácil el proceso. 

El edredón debe lavarse tal cual, así que el lavado es mucho menos frecuente. 

Otra diferencia entre edredón y nórdico, es que la vida útil de un nórdico puede ser mayor al edredón pues siempre están protegidos por las fundas y se mantendrán limpios más tiempo. 

Hemos visto la diferencia entre edredón y nórdico y en cómo cada uno tiene sus ventajas e inconvenientes, ahora que sabes cuales son las diferencias entre ambos puedes escoger mejor que se ajusta más a tus necesidades y cuál de ellos es el indicado para tí.