Las cortinas para una casa son tan necesarias, como para nosotros puede ser el aire que respiramos. Todo hogar tiene un antes y un después de la puesta de las cortinas en las ventanas de la casa, su aporte de intimidad y esa apariencia agradable ofrecen una sensación de equilibrio armónico y confortabilidad.
Por las características de sus tejidos es recomendable semanalmente ser sometidas a un pase de aspirador con el fin de eliminar el polvo acumulado y cada mes o mes y medio debemos lavarlas bien sea a mano o a máquina.
Por el propio tamaño, composición, delicadeza y color de sus tejidos, lo más recomendable es lavarlas a mano en una bañera o en recipiente de gran tamaño que nos permita colocarlas previamente a remojo, durante varias horas, en agua fría a la que hemos añadido un jabón neutro con el fin de no dañar ni colores, ni tejidos. Posteriormente a este tratamiento de remojo, las aclararemos con abundante agua y las pondremos a secar sobre una cuerda al aire libre, evitando con siempre una excesiva exposición de sol que pueda dañarlas. Una vez secas, si las hemos colgado bien, nos habrán quedado prácticamente planchadas y listas para ser colocadas.
Si las cortinas tuvieran manchas, previamente es preciso eliminarla dichas manchas, para ello utilice alguno de los múltiples consejos caseros, de cómo eliminar bien las manchas en mantelerías blancas.
Si tu problema, es falta de tiempo, después del proceso de remojo puedes pasarlas por la lavadora en un programa corto y a temperatura de 30º utilizando un detergente neutro. Posteriormente cuélgalas en el exterior o mételas en la secadera a baja temperatura utilizando un tiempo corto. Con todo esto seguro que tus cortinas están perfectas, así que cuélgalas en tus ventanas y disfruta de ese color y carácter confortable que dan una vez puestas a cada habitación.
Las mejores recomendaciones para la ropa y el textil del hogar.