Si queremos que nuestro felpudo se mantenga perfectamente bien, semanalmente hemos de acostumbrarnos a pasarle el aspirador. Si vivimos en chalet, rodeados de jardines, lo normal sería darle una pasada de aspirador cada 5 días. En cuanto al lavado, lo determinaremos en función de la suciedad del mismo, pero lo aconsejable es hacerlo, al menos, una vez cada tres meses.
Con estas sugerencias previas, os vamos a trasladar una serie de consejos prácticos que os ayudarán al mantenimiento y limpieza de vuestro felpudo.
- Antes de su aspirado, sacudiremos el felpudo para lo cual nos serviremos de un palo, una raqueta, o una pala para jugar en frontón a pelota de goma.
- Posteriormente procederemos al aspirado del felpudo, cada 5 o 7 días.
- Cada trimestre, tras la sacudida y aspirado, haremos una limpieza profunda mediante un preparado específico que haremos en casa. Para este preparado, tomaremos un pequeño recipiente en el que añadiremos a partes iguales agua, amoniaco y un puñito de sal común. Con esa mezcla, utilizando un cepillo de uñas distribuiremos la misma por todo el felpudo con el fin de conseguir una limpieza uniforme.
- Hecho el lavado, procedemos a secarlo colgándolo en el exterior de una cuerda, de tal modo que una vez seco procederemos a colocarlo en la entrada de la casa.
Para la limpieza de tu felpudo, no utilices nunca la lavadora, ni lejías, ni detergentes abrasivos. Limpia el felpudo como te hemos explicado y te garantizarás un felpudo limpio y con larga vida.
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