Seleccionar página

Dormir en unas sábanas suaves, frescas y que huelan bien es parte fundamental de nuestro descanso. Por eso es conveniente lavarlas, secarlas y guardarlas de forma adecuada, para que no solo nos ayuden a conciliar el sueño, sino que nos duren mucho.

Hoy te traemos unos consejos que te ayudarán a cuidar y conservar tus sábanas.

  1. Sacude las sábanas a diario, con la ventana abierta, antes de hacer la cama, y lávalas con regularidad. Es importante lavar tus sábanas al menos una vez por semana para evitar la acumulación de suciedad y ácaros.
  2. Usa agua fría. Las lavadoras actuales funcionan bien a bajas temperaturas; además de evitar que las prendas encojan o pierdan su forma original, gastarás menos energía que favorecerá el medio ambiente y tu bolsillo.
  3. No emplees demasiado detergente ni suavizante, ya que puedes dañar las fibras textiles y hacer que se desgasten más rápido. Lee las instrucciones del envase, y no sobrepases la cantidad indicada.
  4. Sécalas al aire libre, siempre que te sea posible. Si lo haces en interior, procura hacerlo en una estancia bien ventilada para que se sequen completamente y no cojan olor a humedad, y procura evitar la secadora que puede dañar las fibras.
  5. Si puedes, no las planches: Cada vez más personas deciden planchar solo lo imprescindible, para ahorrar energía y tener más tiempo libre. Si no llenas en exceso la lavadora, tiendes las prendas nada más terminar el programa de lavado, bien extendidas, apenas necesitarán un breve planchado a baja temperatura.
  6. Guarda tus sábanas en un lugar fresco y seco: Al guardar tus sábanas, asegúrate de que están completamente secas, para evitar la humedad y el crecimiento de bacterias. Si en el armario o los cajones donde guardas la ropa blanca utilizas saquitos ambientadores o papel perfumado, además conservarán un aroma agradable que disfrutarás a la hora de dormir.

Los mejores consejos para la ropa y el textil del hogar.