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Desde hace un tiempo, las mantas de coralina se han convertido en una pieza habitual en nuestras camas. Nuestros pequeños, fueron los precursores en el uso de esta prenda, la calidad de la misma y la suavidad de sus tejidos, las convirtieron en excelentes compañeros de noche. Unos compañeros que los mayores con el tiempo empezamos a disfrutar por su carácter liviano, arropador y sensación de confort que transmiten.

Fabricadas en tejido de poliéster y microfibras, su mantenimiento y lavado no presenta excesivas ni especiales exigencias. Así bajo esta premisa os vamos a dar una serie de consejos que os servirán de guía para que con el paso del tiempo podáis mantenerlas como el primer día.

  1. En principio, no hemos de olvidar que su tejido fino y cálido, precisa de un pequeño cuidado para que su bella presencia y textura se mantenga como el primer día. Así que aunque lo puedes lavar en tu propia lavadora se prudente y utiliza un programa corto y especial para prendas muy delicadas.
  2. No abuses de los lavados frecuentes, 2 o tres veces al año es un plazo adecuado.
  3. Para su lavado no utilices cualquier detergente, como siempre os digo un detergente neutro es el que mejor va para todo tipo de prendas. Por ello, no se os ocurra utilizar lejías, suavizantes o detergentes clorados, conformaros con un chorrito de vinagre y a disfrutar de vuestras mantas.
  4. Para un excelente secado, lo ideal es colgarlas al aire libre sobre una cuerda, evitando que el sol les dé directamente. Por favor, no se os ocurra secarlas sobre un radiador o próximas a una fuente de calor, una excesiva temperatura produce efectos nocivos sobre sus tejidos.
  5. Si deseas plancharlas, puedes hacerlo, selecciona una baja temperatura y así evitarás provocar cualquier daño sobre ellas.

Con estos cuidados y unos pequeños detalles que pongas de tu parte, te aseguro que tendrás unas excelentes mantas de coralina para toda la vida.

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