Bicarbonato de sodio
El bicarbonato es un fijo en los trucos caseros de limpieza, no solo por tratarse de un producto barato, sino porque es realmente eficaz.
Echa media taza de bicarbonato junto al detergente en el lavado de tu ropa blanca; además potenciará el efecto del suavizante sobre las prendas.
Es aún más eficaz si los mezclas con vinagre blanco o con zumo de limón sobre las manchas más resistentes.
Vinagre blanco
El vinagre blanco (ojo, no confundir con vinagre de vino blanco) es un producto natural que encontrarás en la sección de droguería. No es agresivo con los tejidos, y es muy recomendable para personas alérgicas a los productos químicos. Puedes macerar cáscara de limón, para que tenga un aroma muy agradable.
Echa una taza de vinagre junto a tu detergente y programa la lavadora como siempre. Si tus prendas presentan manchas rebeldes, y como te hemos dicho anteriormente, puedes mezclarlo con bicarbonato, y aplicarlo directamente, un rato antes de meterlo en la lavadora.
Zumo de limón
Para blanquear ropa con limón, sumerge las prendas en una cacerola con agua y rodajas de limón y ponla a hervir unos minutos. Una vez apagado el fuego, deja reposar hasta que se enfríe completamente. Y a continuación lava como de costumbre. Obviamente, este truco solo se puede utilizar con prendas que resistan el agua caliente.
Agua oxigenada
El agua oxigenada es buen sustituto de los productos que contienen cloro, y que son mucho más contaminantes y peligrosos. Agrega a tu detergente habitual media taza de agua oxigenada, y programa la lavadora. Puedes pretratar las manchas aplicándola directamente antes del lavado.
Y, para terminar, el truco más natural y barato de todos: siempre que puedas, seca tu ropa blanca al sol, para potenciar el efecto blanqueador de cualquiera de estos productos.
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